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domingo, 29 de noviembre de 2015

Pacientes que lloran y otras consultas sagradas. Seminario de Innovación en Atención Primaria, nº 31.

Todas las consultas son sagradas, pero las hay que todavía lo son más como las consultas sobre el inicio y el final de la vida, las consultas sobre cambios de estado de vida, las consultas sobre situaciones extremas de violencia (violación, por ejemplo) y sociales (hambre, por ejemplo) y otras. Entre ellas, las consultas en las que los pacientes lloran, que son relativamente frecuentes (8 por mil) pero no se suelen considerar ni en enseñanza ni en investigación. A estas consultas se dedicará el Seminario de Innovación, con el objetivo de mejorar la práctica clínica. La inscripción, desde el 1 de septiembre de 2015 y hasta el 15 de enero de 2016 (preferible, a más tardar, antes del 1 de diciembre de 2015).

viernes, 25 de septiembre de 2015

"Cuidados de salud participativos"

Excelente video del Profesor Bas Bloem en TEDx Maastricht, donde se impartieron sesiones sobre el futuro de la salud. Bas Bloem es Neurólogo y trabaja en el Departmento of Neurología, Radboud University Nijmegen Medical Centre, Holanda. Su presentación explica la transición entre un modelo de Salud 1.0 a lo que él denomina "Cuidados de salud participativos"

domingo, 6 de septiembre de 2015

Seminarios de Innovación en Atención Primaria de Salud

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Vacunas, beneficios y daños. Ciencia, clínica y sociedad. Seminario de Innovación nº 30, Madrid, 27 y 28 de nov 2015.
SIN HUMOS INDUSTRIALES. INSCRIPCIÓN GRATUITA.
Las vacunas son medicamentos complejos cuyo uso ofrece beneficios, pero con inevitables daños. En más de 200 años de historia el balance es positivo pues han sido generalmente baratas y seguras. Sin embargo, las vacunas no son ni serán “perfectas”, y todas tienen problemas. En este Seminario de Innovación se analizarán los problemas de las vacunas en tres campos: científico, clínico y social. La inscripción está abierta, el debate virtual empezará el 1 de septiembre y el periodo de inscripción acaba el 1 de noviembre.
http://equipocesca.org/vacunas-beneficios-y-danos-ciencia-clinica-y-sociedad-seminario-de-innovacion-no-30-madrid-27-y-28-de-noviembre-de-2015/

2016. Pacientes que lloran y otras consultas sagradas. Seminario de Innovación en Atención Primaria, nº 31. Bilbao. 12 y 13 de febrero de 2016.
SIN HUMOS INDUSTRIALES. INSCRIPCIÓN GRATUITA
Todas las consultas son sagradas, pero las hay que todavía lo son más como las consultas sobre el inicio y el final de la vida, las consultas sobre cambios de estado de vida, las consultas sobre situaciones extremas de violencia (violación, por ejemplo) y sociales (hambre, por ejemplo) y otras. Entre ellas, las consultas en las que los pacientes lloran, que son relativamente frecuentes (8 por mil) pero no se suelen considerar ni en enseñanza ni en investigación. A estas consultas se dedicará el Seminario de Innovación, con el objetivo de mejorar la práctica clínica. La inscripción, desde el 1 de septiembre de 2015 y hasta el 15 de enero de 2016 (preferible, a más tardar, antes del 1 de diciembre de 2015).
http://equipocesca.org/pacientes-que-lloran-y-otras-consultas-sagradas-seminario-de-innovacion-en-atencion-primaria-no-31-bilbao-12-y-13-de-febrero-de-2016/

miércoles, 21 de enero de 2015

ERRORES Y FANTASÍAS DE ERRORES EN LA PRÁCTICA DIARIA.


Seminario de Innovación en Atención Primaria nº 29.             Granada, 6 y 7 de febrero 2015
Salvador Casado, médico de familia, Madrid.               www.doctorcasado.es   @doctorcasado


“No soy experto en nada, salvo en mis propios errores.”

 
CONTEXTO
Todas las culturas incorporan un modo de relacionarse con el error. La ética y la moral son los instrumentos más usados. Hay sociedades como las africanas en las que el error solo tiene consecuencias si es público, otras como la judeocristiana en las que hay errores penalizados por la culpa aunque sean privados. En nuestra cultura al error se le ha llamado mucho tiempo pecado y ha sido fuente de sentimientos incómodos como malestar, vergüenza, miedo, culpa… Esta circunstancia debe servirnos de punto de partida. La reflexión principal frente al error clínico comienza dilucidando cómo cada cual se relaciona con sus errores y trata de enmendarlos. Cómo manejamos los pensamientos y sentimientos que producen y, lo más importante, cómo tratamos de aprender de ellos para no repetirlos.

En la fase de pregrado un estudiante de medicina se enfrenta a cientos de exámenes en los que cometerá miles de errores. No hay otra manera de aprender, necesitamos el error para dirigir nuestra nave hacia el acierto. De este modo pronto aprendemos a odiar el error al equipararlo al fracaso (suspenso).  Asimilamos que los mejores estudiantes (y médicos) serán aquellos que se equivoquen menos, obteniendo mejores calificaciones. No nos paramos a pensar que quizá los mejores estudiantes sean los más capaces de superarse a sí mismos y aprender de sus errores.

¿QUÉ HACER ANTE LA INEVITABILIDAD DEL ERROR CLÍNICO?
Tal vez lo primero sea repasar nuestra definición de salud y enfermedad. El modelo que hemos aprendido también es dicotómico a la hora de establecer un diagnóstico como de proponer un tratamiento. Esto choca de frente con la realidad del paciente que siempre es compleja. Los sistemas complejos generan mucha incertidumbre, los modos de aproximación simples no siempre consiguen despejar adecuadamente las variables y obtener respuestas claras. Eso significa que todo acto clínico tampoco puede ser dicotómico correcto/incorrecto sino establecer un gradiente determinado por los siguientes actos. Nos acercamos a lo correcto o a lo incorrecto. No nos será posible en muchos casos acertar o equivocarnos plenamente mal que nos pese. Lo más habitual es que los fallos y omisiones sean parciales como son los aciertos.

Una de las formas que se nos ha enseñado para tratar de evitar los errores es la excelencia profesional que definiré sencillamente como tratar de hacer las cosas lo mejor posible con los medios que se tengan. Esto implica:

1.      Estudio, formación continuada, práctica constante.
2.      Buena anamnesis. Potenciar el arte de una buena comunicación, la mejor tecnología médica conocida.
3.      Exploración física digna, usando los medios y el tiempo que tengamos. Incluso los motivos de consulta más elementales merecen una exploración física correcta.
4.      Red de seguridad. El médico de familia trabaja en altura, en circunstancias de gran incertidumbre, su red de seguridad es la longitudinalidad pero es necesario verbalizarlo constantemente para que la red también cubra al paciente: “si no mejora o si empeora no dude en volver a consultar…”.
5.      Trabajo en equipo. La complejidad que enfrenta un generalista es tal que es imposible dar una respuesta digna en solitario. Necesitamos conectarnos a fuentes de información y a colegas presenciales en nuestro lugar de trabajo ó a distancia usando redes profesionales.

¿QUÉ HACER CUANDO NOS ENFRENTAMOS A UN ERROR CLÍNICO?
Los errores clínicos son continuos, habitualmente leves y confesables pero en ocasiones graves, incluso inconfesables. Estos últimos son los que más nos torturan como todo aquello que uno trata de mantener en sus armarios. Los psicólogos y el sentido común nos avisan de la importancia de ventilar dichos lugares para mantener una aceptable salud mental.

1.     Reconocer el error.
Es quizá lo más difícil, tomar conciencia nos suele costar debido a los mecanismos de defensa que hemos usado durante años que tratan de omitirnos el malestar de concienciar un error.  La prisa y la presión tampoco ayudan.
2.     Asumirlo.
El orgullo se lo pondrá difícil a más de uno. Hay personas a las que les cuesta asumir los errores por más que en lo privado los reconozcan.
3.     Aceptar los sentimientos que produce.
Es la parte más dolorosa, los sentimientos desagradables son patatas calientes que nadie desea y que muchas veces no procesamos bien. Solemos negarlos, proyectarlos, esconderlos o escaparnos… no nos resulta sencillo contemplarlos serenamente y aceptarlos. Como médicos y científicos hemos hipertrofiado nuestra parte racional en detrimento de la emocional y es aquí donde más sufrimiento encuentra el clínico en su práctica.
4.     Compartirlo, verbalizarlo con otros compañeros.
Como ocurre con todo error o todo sentimiento que queme, conseguir verbalizarlo oralmente o por escrito, ante nosotros mismos o ante otros es un curso de acción que producirá alivio.
5.     Poner remedio, realizar acciones correctoras, pedir disculpas.
Aceptar el error es parte del camino pero será preciso intentar poner remedio o si no es posible tratar de realizar alguna acción correctora entre las que se incluye la petición de disculpas al paciente.
6.     Aprender del error para mejorar y no repetirlo.
La cara desagradable del error clínico estriba en el daño que hacemos al paciente y el malestar que esto genera en nosotros. La cara positiva implica que todo error tiene un sentido: nos permite tomar conciencia para aprender y tratar de evitarlo. La formación continuada en medicina debería incluir y priorizar esta línea de aprendizaje y no únicamente la de adquisición de contenidos.

EL ERROR COMO OPORTUNIDAD DE MEJORA
No es sencillo para un médico con años de formación y práctica a sus espaldas realizar cambios en una parte del andamio tan profunda. La propuesta que lanzo se basa en el ensayo y error, valga la redundancia. En probar un abordaje del error clínico que aporte conciencia para detéctalo, reflexión para reconocerlo y asumirlo, valor para aceptar los sentimientos que produce, compartirlo y poner remedio y finalmente humildad para aprender de ellos.
1.     Conciencia.
Al trabajar con elevadas cargas asistenciales y en condiciones de presión es normal desarrollar automatismos de proceso clínico para ir más rápido y gastar menos energía mental. Al ir en “automático” cometemos y detectamos menos errores. Entrenar y potenciar la máxima atención frente al paciente es el primer movimiento para mejorar nuestra actuación.
2.     Reflexión.
Desarrollar estilos de consulta reflexivos nos permite abordar mejor la incertidumbre del paciente y mantener redes de seguridad así como el reconocimiento y asunción de los errores que se produzcan.
3.      Es necesario tener valor para mirar de frente los sentimientos incómodos que se produzcan resistiendo la tentación de pasarlos por alto o mirar a otro lado; de alguna forma sabemos que eso no funciona y volverán de una u otra forma a nuestra conciencia. También hace falta valor para compartir nuestros errores, ponerles remedio y pedir disculpas.
4.      Sin humildad nos será imposible aprender de los errores. Afortunadamente mientras más ejerce uno la medicina más conciencia toma de lo poco que sabe.


¿Y LOS PACIENTES?
Por una parte los pacientes también son responsables en la carga de error de sus médicos. Nuestra cultura cada vez tiene menor tolerancia a la frustración y el sufrimiento lo que genera incontables consultas y sobrecarga asistencial. La gestión del sistema también produce carga de error al permitir sobrecargas y saturaciones, no compensar adecuadamente los picos de demanda y establecer herramientas informáticas o procesos cuyo diseño induzca o favorezca dichos errores.
Los pacientes merecen que como profesionales y como sistema de salud generemos prácticas y cultura basada en la calidad y en la seguridad del paciente. Esto solo será posible si el manejo del error clínico se asume como prioridad por todos los agentes implicados. Dado que todo error clínico tiene un coste para pacientes, profesionales y sistema aprender de ellos y manejarlos mejor implica ventajas para todos.


PREGUNTAS:
1.      ¿Te aportan algo las propuestas de prevención y manejo del error clínico propuestas? ¿Añadirías alguna más?
2.      Cuándo un error clínico te genera sentimientos complejos ¿cómo los manejas?
3.      Es cierto que pacientes, sociedad y sistema sanitario influyen en la carga de error del médico pero después de leer este texto ¿qué propuestas de mejora ves verosímiles en tu ejercicio profesional?


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Atención de los excluidos por una Médica de Familia

Comparto video de Concurso Polimedicados ,realizado en España, Tercer Premio. Going where they are, un documental en el que una médico de familia alemana narra cómo es su día a día en la atención a los excluídos: http://polimedicado.org/going-where-they-are/

lunes, 3 de noviembre de 2014

Bien por la Católica

por Jaime Mañalich - 28/10/2014 - 04:00
LA PONTIFICIA Universidad Católica de Chile ha anunciado que acortará la carrera de Medicina de siete a seis años. El prestigio de la UC, evaluada como la mejor universidad de Latinoamérica, le permite tomar decisiones fundadas en la experiencia e iluminadoras para el país. Una decisión de esta magnitud está avalada por un profundo proceso de reflexión. Es posible que la decisión se explique, en parte, porque la mayoría de los médicos graduados en “la Católica” siguen el camino de una especialidad. Sin embargo, en lo fundamental, importa reconocer en este gesto de vanguardia que las mallas curriculares deben ser revaluadas y modernizadas de acuerdo a las necesidades del país, asunto difícil en la cultura universitaria. 
El perfil de la salud está cambiando rápidamente en Chile. Hoy, la carga de enfermedad está vinculada a enfermedades crónicas, destacando los cuatro jinetes del Apocalipsis: hipertensión arterial, diabetes, obesidad y depresión. Pero nuestras escuelas siguen graduando profesionales con una visión centrada en el hospital, un lugar no natural para el entendimiento del paciente y su entorno, según M. Foucault, y preparándose para lo que Chile ya no necesita: un médico general de zona multipropósito que trabaja solitariamente en una localidad apartada. Un atraso de 40 años.
Siguiendo el ejemplo de la PUC, otras escuelas de Medicina del país se animarán a reflexionar mirando a nuestros ciudadanos, afuera de sus altos muros.
La formación para el manejo de enfermedades crónicas a nivel de salud primaria es la prioridad. Ello debería traducirse en zonas o comunas asignadas a una casa de estudio para un manejo poblacional, en lugar de hablar de “campos clínicos” sólo en referencia a un hospital; aumentar significativamente, con la tutela correspondiente, las rotaciones por consultorios durante el pregrado; crear becas para programas de formación en medicina familiar que representen el 25% de los 1.000 cupos comprometidos cada año; remunerar a los médicos de familia como verdaderos especialistas, materia en la que ya hay grandes avances. Incluso, se podría llegar a considerar que de los dos años de internado convencional, al menos uno, completo, sea servido a nivel de la salud primaria.
Se debe recordar que el déficit de médicos en la atención primaria se estima en al menos 1.500 profesionales a jornada completa. Un cálculo más exigente, realizado por IPSUSS, lo fija en 4.000, al considerar que el envejecimiento acelerado de la población, el crecimiento económico, mejores políticas de protección social y una mejor resolutividad hacen crecer la demanda por estos servicios.
Las últimas encuestas CEP y Cerc señalan que los problemas de salud son el motivo más importante de agobio en la población. Incluso, consideran -mayoritariamente- que los recursos adicionales de la reforma tributaria deberían destinarse a estas necesidades.
¡Bien por la Universidad Católica! Es un campanazo de cambio y una señal de esperanza para quienes no pueden esperar: los más pobres, los más ancianos y los más enfermos.

jueves, 23 de octubre de 2014

Mejorar la presión arterial, sin carga adicional: La historia de una práctica

Un médico del área de Chicago ha logrado una tasa de control del 90 por ciento de sus pacientes con hipertensión en el último año trabajando con su asistente médico, enfermera y otros miembros del personal para ejecutar los protocolos estandarizados para la presión arterial en la práctica.
Médico especialista en medicina Familiar Michael K. Rakotz, MD (en la foto derecha), está usando un enfoque de atención en equipo para mejorar el control de la hipertensión en su oficina. Dr. Rakotz es parte de un programa piloto de la AMA mejorar los resultados sanitarios iniciativa, que involucra a los médicos y sus equipos en múltiples sitios de la clínica en dos estados. Participar prácticas están incorporando los principios basados ​​en la evidencia en sus flujos de trabajo para controlar la hipertensión.
Desde el inicio de la prueba piloto, la práctica del Dr. Rakotz ha visto un salto de dos dígitos en el número de pacientes hipertensos que tienen la presión arterial controlada, al pasar de 78 por ciento a 90 por ciento en 12 meses. Él atribuye el éxito de la práctica a la labor de su personal la práctica, que han sido entrenados en una estandarizada lista de control para la medición de la presión arterial.
Auxiliar médico del Dr. Rakotz (MA) sigue un procedimiento para medir con precisión. Si una lectura automatizada inicial muestra que se eleva la presión arterial, se sigue un protocolo especificado usando una máquina automatizada que tiene múltiples lecturas de más de seis minutos, sin personal en la habitación para reducir el efecto de "bata blanca", en la presión arterial del paciente. Si estas lecturas indican que el paciente tiene la presión arterial alta, las banderas MA esta información con el Dr. Rakotz.
"Todo esto ocurre antes de que el médico entra en la habitación, por lo que el sistema es muy eficiente," dijo el Dr. Rakotz. "No añade ninguna carga para el médico."
La práctica también tiene un fuerte programa de casa-monitoreo para pacientes cuya presión arterial gestión requiere más datos clínicos.Personal de la práctica dan a estos pacientes una lista de control especial que explica cómo colocar correctamente a sí mismos para la medición, así como cuándo y con qué frecuencia deben estar midiendo su presión arterial. El personal puede validar y verificar la exactitud de las máquinas de presión arterial personal de los pacientes o prestar pacientes máquinas que registran el valor de una semana de lecturas de la presión arterial.
Personal de la práctica entra todos los datos de vigilancia de la casa de los pacientes en el sistema de registro electrónico de salud de la práctica.
"Esto trae información útil al médico antes de que el médico ni siquiera entra en la sala de examen," dijo el Dr. Rakotz. "Ese tipo de pequeñas innovaciones, pequeñas iniciaciones del personal, hacen que el sistema funcione realmente bien."
También emplea a una enfermera para que se haga cargo de la cobertura del paciente.
El reto en la delantera es la capacitación del personal de entender y aplicar adecuadamente las listas de comprobación y protocolos. Después de eso, "es el piloto automático", dijo el Dr. Rakotz.
"Los médicos están tan abrumados con criterios de uso significativo, autorizaciones de seguros, trámites y formas, todo esto no clínica de atención", dijo. "Cualquier cosa que nuestro personal puede hacer para ayudarnos es enorme. Cuanto más tiempo tengo que cuidar a los pacientes, mejor. Quiero [mi personal] para ser inteligente y seguir protocolos utilizando el sentido común. Si alguien tiene la presión arterial alta, quiero que mi personal sepa qué hacer. Quiero que siguen una serie de pautas ".
El piloto AMA está trabajando con investigadores de la Johns Hopkins Instituto Armstrong Medicina para la Seguridad del Paciente y Calidad y el Centro Johns Hopkins para la Eliminación de Disparidades de Salud Cardiovascular para desarrollar protocolos de prueba, incluyendo usa el Dr. Rakotz. Las herramientas se están perfeccionando antes de ser puesto a disposición de los médicos en todo el país.
"Incluso si usted está en una más rural, la práctica más pequeño, el más tiempo que usted invierte en la formación de su personal en la delantera, más dividendos que vas a subir a la parte trasera de la calidad de la atención", dijo el Dr. Rakotz.